Ingres

Ingres | Museo Nacional del Prado Paseo del Prado, s/n Madrid | hasta el 27.03.16

Comisario: Carlos G. Navarro

La gran Odalisca (1814). Musée du Louvre

La precisión fría no es arte […] Lo que se llama ‘conocimiento’ en la mayor parte de los pintores, no es más que la perfección aplicada al arte de aburrir. Si pudiera, esa gente trabajaría con la misma minuciosidad en la parte de atrás de sus lienzos”. Estas mismas palabras son las que utilizaba el pintor de gran influencia en los impresionistas, Eugéne Delacroix (1798-1863), para referirse a su antagónico compatriota Jean Auguste Dominique Ingres (Montauban, 1780-París, 1867).

Y es que las escenas dibujadas por Ingres parecen ‘cobrar vida’ cuando son contempladas. Un fenómeno que puede verificarse hasta el 27 de marzo en la exposición alojada en el Museo Nacional del Prado. La selección cuenta con un total de 70 obras, exhibidas en orden cronológico, de este artista que acató rigurosamente las directrices neoclásicas de la Academia francesa. El devoto interés por el pasado le fue inculcado desde pequeño. Su padre Jean Marie Joseph Ingres, pintor y escultor, reconoció rápidamente las virtudes pictóricas de su hijo, al que matriculó a la temprana edad de once años en la Escuela Superior de Bellas Artes de Toulouse.
La trayectoria profesional de Ingres comienza tras su traslado a París en 1796. En la capital francesa se forma con el pintor Jacques-Louis David, que perfecciona su técnica y le inculca el estilo neoclásico admirado por la crítica de la época. Cinco años después, el joven Ingres es galardonado por Aquiles recibiendo a los embajadores de Agamenón (uno de los primeros cuadros de la exposición) con el Grand Prix. Este prestigioso premio consistía en una estancia de cuatro años, financiada por el rey, en la Academia de Francia en Roma (artistas como Manet, Degás o su antagónico Delacroix se presentaron sin éxito y su maestro David llegó al extremo de intentar suicidarse al no conseguirlo).
En toda la producción de Ingres se aprecia la maestría de la precisión y la nitidez de sus trazos. Al contrario que el resto de neoclasicistas, supo representar la realidad con candidez y plasmar el carácter de los personajes en el lienzo. Es por ello, que gozó de granpopularidad entre la Monarquía y la burguesía del siglo XIX. En contadas ocasiones retrató a Napoleón I y, en España, recibió numerosos encargos por parte del XIV Duque de Alba, Carlos Miguel Fitz-James Stuart. Dentro de los círculos de alta sociedad, inmortalizó a figuras como la Condesa de Haussonville (1845) y el distinguido periodista Louis-François Bertin (1832). En sus retratos femeninos trató de resaltar con especial énfasis la sensualidad y el glamour de las vestimentas, mientras que en los masculinos potenciaba el carácter viril y solemne.
La condesa de Haussonville (1845) Frick Collection, N.Y.                        Louis-François Bertin (1832). Musée du Louvre

Paralelamente a los retratos, Ingrés reinterpretó en su obra pasajes de diversas mitologías, como la celta, con lienzos como El sueño de Ossian(1813), mítico poeta irlandés. Además, elaboró a lo largo de su dilatada carrera una sucesión de desnudos que muestran la imagen de la mujer desde una perspectiva inquietante y provocadora. La gran Odalisca (1814), retrata a una joven de harén recostada, con tres vértebras de más al final de su espalda que le impiden levantarse y la mantienen sumisa. Este cuadro es una de las obras más famosas de Ingres y determinante en la historia de la pintura moderna. Igual de esencial que su autor, como evidencia esta exposición de un genio del dibujo, que eclipsó incluso a la propia fotografía.
Napoleón I en su trono imperial (1806). Musée du Louvre
El sueño de Ossian (1813). Musée Ingres, Montauban
Datos de interés:
Horario: De lunes a sábado de 10:00 a 20:00. Domingos y festivos de 17:00 a 19:00 h.
Precio: De lunes a sábado de 10:00 a 18:00, domingos y festivos de 10:00 a 17:00 h: General 14 euros. Reducida 7 euros. Gratuita 0 euros. Importante: Todos los días 2 horas antes del cierre las tarifas se reducen a la mitad: General 7 euros. Reducida 3.5 euros. Gratuita 0 euros
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