Boa Mistura. Mi raíz es

Boa Mistura. Mi raíz es | Galería Ponce + Robles Calle Alameda, 5 | hasta el 17.07.16

Boa Mistura, vista de la exposición Mi raíz es en la galería Ponce + Robles © Marina Fertré


Cuando montaron su estudio, les preguntaron que si estaban locos. Ahora, en cambio, todos quieren una de sus dosis. El colectivo BOA MISTURA surgió en 2010 de la unión de cinco jóvenes que tenían una nueva forma de entender el arte. Alejados de lo convencional, disfrutan pintando en la calle y compartiendo su experiencia con la comunidad. La historia del lugar es el motor de su creatividad y la participación de los miembros del entorno la clave de su éxito. Son totalmente autodidactas y su fuente de aprendizaje es el método de prueba y error. Creen, firmemente, que una pequeña intervención puede ser el detonante de toda una cadena de mejoras. Estos artistas son la evidencia de que con un poco de mimo y pintura se pueden crear vínculos afectivos y hacer más amable la experiencia de habitar el espacio público.

EXPOARTEMADRID se reúne con Pablo Purón, uno de los cinco miembros fundadores, para hablar de su trayectoria y de su actual exposición Mi raíz es, que podrá contemplarse en la galería Ponce+Robles hasta el 17 de julio. La entrevista tiene lugar en la calle Matadero, en el barrio de Tetuán, donde el grupo realizó la semana pasada un mural en colaboración con alumnos de la Universidad de Nebrija y niños del barrio del colegio público Juan Ramón Jiménez. El colectivo regresó de Nueva York el 26 de junio tras pintar un puente de autopistas en Brooklyn y realizar un par de murales participativos en sus calles en colaboración con la galería Open Source, financiado por el Ayuntamiento de Nueva York. Charlamos unos minutos con Pablo antes de que él y el resto del equipo pongan rumbo a Portugal y a Chile, sus próximos destinos.

EXPOARTEMADRID: En vuestras intervenciones entabláis grandes lazos con la gente del lugar y ayudáis a potenciarlos. Pero tiempo después, ¿volvéis a visitar vuestros proyectos para ver si pervive ese sentido de comunidad que habéis creado?
Pablo Purón: Depende del azar y del destino, pero normalmente no. Entendemos que una vez que está finalizado el proyecto, nuestra labor ha finalizado y la obra comienza a ser de los vecinos. Ellos son los que finalmente deciden si mantienen vivo el proyecto. Sin embargo, aunque no comprobemos estrictamente si se está llevando a cabo, mantenemos contacto con algunos por redes sociales o whatsapp. No obstante, hay excepciones. A Panamá, por ejemplo hemos vuelto cuatro veces y sí notamos que hemos dejado huella. No solamente a través de la pintura, que al fin y al cabo tiene una vida limitada, sino fomentando el sentido de comunidad.

EAM: En España habéis comenzado a pintar en la calle en varias ocasiones antes de que os dieran la autorización legal. ¿Cómo funciona este trámite de permisos en otros países del mundo?
P.P: En estos países es mucho más sencillo. Nuestras intervenciones las realizamos en comunidades que están marginadas, o incluso, algunas que son asentamientos ilegales. Así que en estos casos, el ayuntamiento no interviene y con quien tratamos es con los vecinos directamente. Ellos se muestran muy agradecidos cuando les demostramos que queremos ayudarles a mejorar su entorno y que no les va a costar nada.

EAM: ¿Cómo iniciáis el vínculo con estas comunidades desfavorecidas?
P.P: Siempre hay alguien que se pone en contacto con nosotros, nos comenta la situación y nos lleva al lugar para realizar el proyecto. Este enlace lo inicia un residente del barrio o alguien que lo conoce muy bien, a veces es un gestor cultural o un trabajador social. El caso es que se encarga de ponernos en contacto con la comunidad y así es como comenzamos a entablar relación con los vecinos durante los primeros días.

EAM: ¿Y cogéis el vuelo con total confianza tan solo con una conversación?
P.P: A base de ir a muchos sitios hemos aprendido a construir los lazos. Normalmente es alguien de fiar y muchas veces iniciamos esa conexión a través de los niños del lugar. Un factor que nos ayuda mucho es que siempre que viajamos nos vamos a vivir a las comunidades, por lo que nos dejamos ver como unos vecinos más del barrio. De este modo, nos integramos poco a poco y vamos estudiando cuál puede ser el lugar más adecuado para realizar el proyecto. Improvisamos constantemente.

EAM: ¿Cómo iniciasteis este contacto en el caso de Cuba?
P.P: A través de Kcho, un artista cubano que nos invitó a la Bienal de arte de La Habana. Él fue el que nos propuso intervenir en el El Romerillo, un barrio humilde a las afueras de la ciudad. Lo único que sabíamos antes de ir era que teníamos un mes para pintar lo que quisiésemos. Durante la primera semana nos dedicamos a pasear por el barrio y empezamos a conversar con los vecinos. La idea es conocer mejor la historia del lugar y otras curiosidades que nos puedan servir de fuente de inspiración para el futuro proyecto.

EAM: El proyecto de Cuba lo realizasteis el año pasado justo cuando el país retomó sus relaciones diplomáticas con Estados Unidos. ¿Eráis conscientes de que estabais interviniendo en un lugar que iba a sufrir un gran cambio?
P.P: Sí, por supuesto. El poema No sé, escrito por Samuel Feijoo y en el que nos inspiramos para realizar los distintos murales, trata precisamente sobre el sentimiento de pertenencia cubano y el arraigo a la tierra. Por eso decidimos utilizar el poema y titular nuestro proyecto Mi raíz es, para hacer homenaje a lo que era la isla en ese momento. La posibilidad de que la identidad de Cuba pudiera cambiar en poco tiempo fue la que nos motivó aún más a apostar por este proyecto. Se nos presentó una ocasión única y, aunque no disponíamos de dinero, teníamos un enorme interés por llevar adelante la intervención.

EAM: Actualmente mostráis Mi raíz es en la exposición de la galería Ponce+Robles, que forma parte de la programación del festival off de PHotoEspaña. ¿Cómo surgió esta idea de mostrarlo en el espacio un año después?
P.P: Nosotros colaboramos habitualmente con la galería Ponce+Robles. Raquel Ponce se interesó por nuestro proyecto y ‘si ella dice ven lo dejo todo’. Así que aceptamos. Es cierto que la pieza documental y la propia obra no se entiende hasta que no se ve en su conjunto. Por eso es un proyecto que nos apetecía mucho mostrar en la galería porque de otra manera es imposible verlo unido ya que está disperso por distintos lugares del barrio. De este modo a través de las fotografías se puede contemplar el poema de manera visualmente ordenada y completa.

EAM: Dime un proyecto que os obsesione desde hace tiempo pero que hasta ahora no hayáis podido realizar.
P.P: Siempre que viajamos a un sitio nuevo nos viene a la mente otro proyecto. Algunos de ellos nos gustaría haberlos podido llevar a cabo pero no hemos logrado encontrar financiación. Uno que se nos ha metido entre ceja y ceja, desde que fuimos a Brasil en 2012, es pintar un barrio entero. Se nos han presentado varias ocasiones en las que parecía que iba a ser posible, pero hasta ahora no ha podido ser. Confiamos en que llegará algún día. Tampoco tenemos prisa. 

EAM: Por último, ¿cuál es la experiencia más satisfactoria de vuestro trabajo?
P.P: A nivel personal, el poder vivir de lo que más te gusta hacer es un privilegio. Al final es un hobby. Le ponemos la etiqueta de trabajo porque es lo que nos da de comer, pero es lo mismo que haríamos en nuestro tiempo libre. De cara al público, lo que más nos apasiona es poder transformar comunidades y barrios. Cuando trabajas en la calle, el proyecto se va nutriendo a cada instante de las energías del entorno. Una obra al aire libre la puede contemplar todo el mundo. Se produce una gran agitación que puede servir de inspiración y ser susceptible de tener un poder trasformador. Provocar un cambio positivo en el lugar es una experiencia verdaderamente gratificante.

 

Boa Mistura, vista de la exposición Mi raíz es en la galería Ponce + Robles © Marina Fertré

 

Boa Mistura, vista de la exposición Mi raíz es en la galería Ponce + Robles © Marina Fertré

 

Boa Mistura, vista de la exposición Mi raíz es en la galería Ponce + Robles © Marina Fertré
Boa Mistura, vista de la exposición Mi raíz es en la galería Ponce + Robles © Marina Fertré
Vista del proyecto Mi raíz es en La Habana © Cortesía Boa Mistura

 

Vista de la obra Mi raíz es en La Habana © Cortesía Boa Mistura

 

Vista de la obra Mi raíz es en La Habana © Cortesía Boa Mistura

 

Vista de la obra Mi raíz es en La Habana © Cortesía Boa Mistura


Datos de interés: 

Horario: De martes a viernes de 11:00 a 14:00h y de 17:00 a 20:00h. Sábados de 11:00 a 14:00h. Cerrado: Domingos y lunes

Precio: Entrada gratuita
Metro: Línea 1. Antón Martín