El Cuarto de Invitados

De izq a der y de arriba a abajo: Manuel Ruíz, Ciprian Burete, Valeria Cámara, Juan Jurado, Francisco Javier Ruíz, Antonio Gómez y Marta Abril © El Cuarto de Invitados

Acaban de inaugurar su quinta exposición, Lumières du midi, y están a punto de celebrar su primer aniversario. El 12 de diciembre del año 2015, Marta Abril, Ciprián Burete, Valeria Cámara, Antonio Gómez, Juan Jurado, Francisco Javier Ruíz y Manuel Ruíz decidieron abrir oficialmente El Cuarto de Invitados. Un proyecto fundado con el deseo de promover la práctica artística y convertirse en un punto de encuentro entre los distintos profesionales del arte contemporáneo y el público en general. Su principal dinámica de trabajo consiste en invitar a un comisario para presentar trabajos de uno o varios artistas, que serán expuestos durante dos meses. El lugar elegido es el salón del segundo piso de un edificio del multicultural barrio de Lavapiés, concretamente el número 42 de la calle Mesón de Paredes, donde cuatro de los siete antiguos estudiantes de Bellas Artes del CES Felipe II desvelan a Expoartemadrid los detalles de su experiencia como anfitriones a lo largo de este ultimo año.

EXPOARTEMADRID: A día de hoy, ¿ha sido buena idea transformar el salón de vuestra casa en El Cuarto de Invitados?
Valeria:
Sí, el resultado ha sido absolutamente positivo. Es un privilegio poder convivir con una exposición en nuestro día a día aunque tengamos que prescindir del salón, pero sabíamos en donde nos metíamos. Nuestra casa dejó de ser totalmente privada para contar con un espacio público. Esta medida nos obliga a estar siempre preparados porque en cualquier momento puede venir gente a visitar la exposición. Por suerte todas las reuniones e inauguraciones han sido muy cívicas. Nunca hemos tenido que desalojar el piso.

EAM: ¿Por qué decidisteis crear un punto de encuentro cultural?
Ciprián: Fue más bien el fruto de un devenir. Este espacio ya era un punto de encuentro para nosotros que nos reuníamos para debatir sobre la escena artística contemporánea. Después de salir de la carrera tuvimos la oportunidad de disponer de una de las salas de Matadero para trabajar un par de días a la semana, pero nuestra sensación fue que apenas lo pudimos aprovechar. Éramos un grupo más numeroso y variado. No obstante, fue una experiencia que nos sirvió para poner ideas en común y pensar en trasladar ese espíritu de colaboración a un espacio propio.

EAM: Antes de poneros manos a la obra, ¿consultasteis el proyecto con algún profesional del mundo del arte?
Marta: Sí, por supuesto. Nosotros teníamos en mente la idea pero no sabíamos cómo formalizarla. Contactamos con Óscar Alonso Molina que fue profesor nuestro en la universidad -y el primer comisario de El Cuarto- para preguntarle qué le parecía. Le pasamos un pdf muy rústico (risas) donde explicábamos en qué consistía el proyecto a grandes rasgos. Él mismo fue el que nos ayudó a definir los términos y el modo en que lo íbamos a llevar a cabo. Fue un proceso muy didáctico. Nos motivó a hacernos preguntas que antes no nos habíamos hecho y que eran de vital importancia para poder comenzar el proyecto.

EAM: ¿Creéis que ha sido determinante el apoyo que habéis tenido por parte de profesionales como Óscar?
C:
Sin duda, su presencia en el entorno artístico es clave para que nosotros hayamos podido tener contacto con otras personas y tener otros puntos de vista. Porque por maravillosa que sea la iniciativa, la realidad es que cuesta mucho generar interés y darse a conocer.
M: Ha sido fundamental contar con el apoyo de personas como Óscar o Javier Díaz-Guardiola, que ya tienen una reputación en el panorama artístico, porque nos han ayudado a aparecer en el mapa del arte y difundir nuestro trabajo.

EAM: ¿Cuáles son los aspectos que caracterizan El Cuarto de Invitados?
C: El trato directo, cercano y relajado junto a la capacidad de charlar, debatir y revisar continuamente nuestras propuestas. Además, no hay intereses económicos de por medio.
M: El concepto de hermanarse, de trabajar en equipo y de colaborar, no solo a nivel profesional sino también en lo personal. A veces hemos quedado simplemente a merendar o dar una vuelta.
V: También, nos encantaría poder llegar algún día a vivir de esto y agradecer a la gente que accede a colaborar con cierta remuneración. Por ejemplo, poder pagar el transporte de las obras de los artistas.

EAM: Y vosotros, ¿no obtenéis ningún beneficio económico ?
M: No, nuestras ganancias son a nivel humano. Gracias a esta experiencia conocemos cada vez a más personas y aprendemos de todas las partes del proceso. Por ejemplo, ha sido muy enriquecedor ser los responsables del montaje de una exposición. De momento llevamos cinco pero a medida que este número vaya creciendo, iremos adquiriendo los conocimientos necesarios para montar cualquier tipo de formato.
C: No obstante, el debate sobre las posibles vías financiación continúa abierto. Este año nos hemos reunido varios espacios de este tipo para sumarnos a la iniciativa Plataforma para el Fondo de las Artes de Madrid con el deseo de proponer al Ayuntamiento que destine, a través de un concurso público, una subvención que ayude a mantener estos lugares de creación. Aunque tenemos claro que las carencias económicas no pueden ser un impedimento para el funcionamiento de nuestro proyecto porque si no, estaremos continuamente supeditados a que sea rentable.
V: Exacto, nuestra finalidad no es montar un negocio sino un lugar donde, además de exponer, se intercambien y generen todo tipo de opiniones entre los distintos profesionales del mundo del arte. El Cuarto ha sido visitado tanto por directores de museos, como por comisarios, artistas y coleccionistas, lo cual es todo un privilegio.

EAM: Cada exposición que tienen lugar en El Cuarto es una propuesta de un comisario diferente, ¿cómo se lleva a cabo la elección del candidato?
MN: La dinámica es que cada comisario que desarrolla aquí su proyecto es el encargado de elegir al siguiente. Nuestra única condición es que la exposición conviva con el hogar. Cuando le propusimos a Óscar que fuera el primero queríamos que también fuera él quien eligiese al siguiente profesional. El requisito era que fuese de su entorno próximo. Este aspecto guarda relación con el propio nombre de El Cuarto de Invitados. Uno aloja en su casa siempre a personas cercanas, conocidas. Así fue como Óscar invitó a Susana Blas, Susana a Javier, Javier a Semíramis y ya tenemos al siguiente, aunque todavía no puede desvelarse. El comisario de la exposición actual es una excepción porque ha sido seleccionado por el jurado de Puerta Abierta, la primera convocatoria que hemos realizado para que cualquier interesado pudiera presentar su propuesta.

EAM: ¿Cómo ha funcionado esta nueva convocatoria? ¿Tenéis intención de repetirla?
M:
Estamos muy contentos. Nos apetecía abrir el espacio a nuevas propuestas. Tenemos intención de volver a lanzarla y repensar las bases del concurso para que la iniciativa sea más consistente. Uno de los puntos que nos estamos cuestionando son los integrantes del jurado. En esta primera edición los miembros han sido los comisarios anteriores y nosotros siete pero, quizás, también podría haber sido alguno de los artistas que han expuesto.

EAM: ¿Qué destacáis de la propuesta ganadora, y actual exposición, Lumières du midi?
M: Nos fascina la influencia que tiene la alquimia en el trabajo de Tatiana Abellán. Son cuatro fotografías antiguas enmarcadas individualmente que se van diluyendo a través de procesos químicos. El fluido se desplaza hacia la parte inferior del marco a través de un fino tubo de plástico para caer gota a gota en el interior del frasco que está justo debajo, sobre una pequeña repisa colocada contra la pared. El resultado de todo ese proceso queda finalmente almacenado en el frasco, es decir, cada fotografía queda sintetizada en su componente primigenio.
MN: En la obra de Rafael Fuster destaca su manera de trabajar la luz. El vídeo -acompañado de cinco imágenes nos sedujo muchísimo desde el principio. Al igual que en el de Tatiana, el proceso tuvo mucha importancia. Rafa vivió dos años  en París para realizar este trabajo en el Museo del Louvre en el que aborda la fugacidad del tiempo. La intención del comisario, Rodrigo Carreño, de poner en relación a ambos artistas ha sido todo un acierto. Con el paso del tiempo, la memoria capturada en una fotografía pasa a ser, al igual que la luz, extremadamente volátil. El instante inmortalizado en las fotografías de Tatiana encaja a la perfección con los destellos de luz del vídeo de Rafa.

EAM: Los siete habéis estudiado bellas artes, ¿cómo os ha afectado a cada uno esta experiencia en el terreno profesional?
M: El otro día le comentaba a Antonio que ya hacía mucho tiempo que no producía una pieza, y me dijo: “¿Sabes qué? Yo ya me siento completo con El Cuarto de Invitados”. En el fondo a mí me pasa lo mismo, este proyecto me llena enormemente en todos los aspectos. Para nosotros este espacio es un dispositivo artístico. Lo concebimos como una práctica artística que estamos desarrollando donde confluyen además diversas actividades: desde exponer y comisariar hasta debatir o diseñar los folletos.

EAM: A la hora de organizaros, ¿cada uno tiene una tarea asignada o los siete hacéis un poco de todo?
V: Al principio cada uno teníamos un cargo asignado pero después, debido a la dificultad para compaginar horarios (porque cada uno tiene su vida y hace mil cosas a la vez) hemos decidido organizarnos por objetivos. Es decir, nos marcamos las tareas que tienen que estar listas para final de mes y nos las repartimos indistintamente en cada ocasión.
M: La ventaja que tenemos al ser siete es que si por algún imprevisto uno no puede realizar la tarea con la que se ha comprometido, siempre va a haber alguno del grupo que pueda. Siempre nos ayudamos entre todos.

EAM: Tras este año de experiencia, ¿cuáles van a ser vuestros próximos pasos?
V: Nuestra intención en un futuro próximo es buscar nuevas conexiones fuera de Madrid. Conocer y motivar a gente de otras ciudades para que vengan al cuarto a exponer su trabajo y colaborar también con otros espacios. Hace unos meses Juan se fue a Barcelona a conocer otras iniciativas como la nuestra. Allí son mucho más pioneros en este tipo de iniciativas y muchas de ellas están subvencionadas. El objetivo es crecer poco a poco ampliando nuestra red de contactos a nivel nacional e incluso a otros países y que El Cuarto evolucione.

EAM: Aunque todavía no se pueda desvelar el nombre contad alguna pista del futuro comisario…
V: Pistaza: viene de Murcia y ahí lo dejamos!

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Obra de Tatiana Abellán en la exposición Lumières du midi © Marina Fertré
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Vídeo de Rafael Fuster en la exposición Lumières du midi © Marina Fertré